“No consiste en dejar de envejecer, sino en hacerlo de forma más saludable y con mejor calidad de vida”.

Prevenir o mejorar

Los jóvenes lo conocen bien. Puntos negros, granos, quistes, cicatrices… antiestéticos síntomas que llegan a producir inseguridad. A veces persiste en los adultos. El tratamiento farmacológico, los cambios de hábitos, el tratamiento cosmético, los peeling químicos, las fuentes de luz, la terapia fotodinámica, la micropunción… nos van a ayudar.

Piel sin manchas

La exposición solar inadecuada produce trastornos en la piel como fotoenvejecimiento, alteraciones en la pigmentación y cánceres cutáneos. Antes de aplicar un tratamiento, diagnosticamos de forma segura  que se trata de una lesión benigna. Las manchas no se quitan, pero sí mejoran y se aclaran.

Enrojecimiento facial

Trastorno inflamatorio crónico de las glándulas pilosabáceas faciales que produce enrojecimiento, venas engrosadas y episodios inflamatorios con lesiones similares al acné. Según el estadio en el que se encuentre trataremos con medidas preventivas, tratamiento tópico, tratamiento oral, tratamiento con luz pulsada médica Ellipse.

Coloración roja de la cara

Esas venitas en las mejillas, barbilla, escote, nariz. El color rosado en las mejillas puede ser un problema vascular, alteración de la circulación sanguínea periférica que dilata los vasos de la piel, haciéndose visibles en la superficie (teleangiectasias). Alteran la uniformidad del color de nuestro rostro. Demasiados colores. Tratamiento habitual en la consulta con excelente resultado con luz pulsada Ellipse.

Queratosis, verrugas, xantelasmas…

Lesiones benignas que envejecen nuestra piel. El tratamiento con Plexer, láser plasma, nos permite quitarlas de forma rápida y sin cicatrices. No produce daño térmico ni quemadura profunda en la dermis a diferencia de otras técnicas y tiene efecto inmediato sobre la zona tratada con resultados permanentes y naturales.